Ganar mucho material es solo la mitad del trabajo. Tarde o temprano tienes que convertir esa ventaja en jaque mate, y si no sabes cómo hacerlo, una partida ganada puede acabar en tablas. La buena noticia es que los mates básicos siguen pasos claros que se repiten siempre. Basta con aprenderlos una vez y practicarlos un poco.
Todas estas técnicas comparten una idea: no persigues al rey rival con jaques al azar. Le quitas casillas, una a una, hasta que queda atrapado en el borde del tablero, y solo entonces das el golpe final.
Rey y dama contra rey
La dama es tan fuerte que este mate suele salir rápido en cuanto conoces el método.
Paso 1: Construye una caja con la dama
Coloca tu dama a un salto de caballo del rey rival. Desde ahí, la dama controla un rectángulo del que el rey no puede salir. Cada vez que el rey se mueva dentro de esa caja, síguelo con la dama, otra vez a un salto de caballo. Así la caja se hace un poco más pequeña en cada jugada. Aquí no hacen falta jaques: rinden más las jugadas tranquilas que le van quitando casillas.
Paso 2: Deja de encoger la caja y trae a tu rey
Cuando el rey rival esté pegado al borde y solo pueda ir y venir entre dos casillas, deja de acercar la dama. Es el momento de hacer avanzar a tu propio rey por el tablero. La dama sola no puede dar mate: necesita a tu rey para que la proteja o cubra las casillas de escape.
Paso 3: Da mate
Con tu rey cerca, hay dos remates típicos. Puedes poner la dama justo delante del rey rival, en la casilla de al lado, protegida por tu rey. O bien, con tu rey frente al rey rival, puedes dar jaque desde lejos con la dama por la banda. Por ejemplo, con el rey negro en a8 y tu rey en b6, la jugada Db7 es mate: la dama está protegida y cubre todas las casillas de escape.
Rey y torre contra rey
La torre no controla diagonales, así que este mate lleva más tiempo y pide más trabajo en equipo entre tu rey y tu torre. Es lo que se suele llamar el método de la caja.
Corta el paso al rey
Usa la torre para cortarle el paso al rey rival por una fila o una columna. Imagina que la torre levanta una valla: el rey queda atrapado a un lado. Tu objetivo es hacer cada vez más pequeña la zona que le queda al rey en su lado de la valla.
Empuja con tu rey
La torre sola no puede encoger la caja, porque el rey rival simplemente se acercaría a atacarla. Tu rey tiene que avanzar para apoyar a la torre y quitarle casillas al rey rival. La posición clave llega cuando los dos reyes quedan frente a frente en la misma fila o columna, con exactamente una casilla entre ellos, es decir, en oposición. En ese momento, un jaque de torre por la fila o columna del rey rival lo obliga a retroceder, porque tu rey cubre las casillas que necesitaría para avanzar. La caja se reduce en una fila.
Jugadas de espera
A menudo el rey rival se negará a ponerse en oposición. Entonces haces una jugada de espera con la torre: la mueves a lo largo de la valla sin abrirle paso al rey. Ahora es el defensor quien tiene que mover, y consigues la oposición que buscabas. Este ritmo de avanzar, esperar y dar jaque es la clave del mate con torre.
El remate
Cuando el rey esté en el borde, coloca tu rey frente a él y da jaque por el borde. Un ejemplo claro: rey blanco en e6, torre blanca en a1 y rey negro en e8. La jugada Ta8 es mate, porque la torre domina toda la octava fila y el rey blanco cubre d7, e7 y f7.
Dos costumbres te evitan sustos en este final. Primero, mantén la torre lejos del rey rival, o protegida por tu propio rey, para que no te la puedan capturar. Segundo, si el rey rival ataca tu torre, llévala al otro extremo de su línea en vez de abandonar la valla.
Dos torres contra rey: el mate de la escalera
Con dos torres no hace falta la ayuda del rey. Dan mate por turnos, como quien sube una escalera o corta el césped a franjas.
Supón que el rey rival está en la quinta fila y quieres empujarlo hacia la octava. Pon una torre en la cuarta fila para que el rey no pueda volver atrás. Da jaque con la otra torre en la quinta fila. El rey tiene que subir a la sexta. Ahora la primera torre da jaque en la sexta fila mientras la segunda sigue vigilando la quinta. Sigue alternando: cada torre salta por encima de la otra, fila a fila, hasta que una torre da jaque en la octava mientras su compañera vigila la séptima. Eso es jaque mate.
La única pega llega cuando el rey rival se acerca a una de tus torres. En lugar de dejar que te la capture, lleva esa torre al lado opuesto del tablero por la misma fila, lo más lejos posible del rey. Después sigue con la escalera.
Mates más difíciles o imposibles
No toda ventaja material permite forzar el mate.
- Dos caballos y rey contra rey no pueden forzar el jaque mate. Existe una posición de mate, pero el defensor siempre puede evitarla jugando bien, así que este final suele acabar en tablas.
- Alfil, caballo y rey contra rey es una victoria forzada, pero la técnica es larga y exige precisión. Tienes que llevar al rey a una esquina del mismo color que tu alfil, y puede costar más de treinta jugadas. Déjalo como tema avanzado para cuando los mates básicos te salgan solos.
Trampas de ahogado habituales
El ahogado es el mayor peligro en cualquier mate básico. Recuerda: si el rival no tiene ninguna jugada legal y no está en jaque, la partida es tablas.
- El rey en la esquina y la dama. Con el rey negro en a8, si la dama llega a c7 o b6, le quita todas las casillas sin dar jaque. Eso es ahogado. La caja a un salto de caballo es perfecta mientras el rey tiene espacio, pero cuando está en una esquina, la caja debe dejar de encogerse y tu rey tiene que acercarse.
- Olvidarte de tu propio rey. Cuando tu rey se acerque, comprueba que no sea él quien quita la última casilla libre mientras la dama o la torre se quedan mirando sin hacer nada.
- Peones bloqueados. Si el defensor tiene un peón bloqueado, ese peón no puede mover, así que no te salvará del ahogado.
Antes de cada jugada en la fase final, hazte una pregunta: después de esta jugada, ¿tiene mi rival al menos una jugada legal, o le estoy dando jaque? Si la respuesta no es ninguna de las dos, elige otra jugada.
Para terminar
Practica cada mate contra un amigo o tú solo en un tablero hasta que te salga sin pensar. Empieza con la dama, luego la escalera con dos torres y, por último, el método de la caja con la torre. Springer, nuestro caballito de plastilina, te daría un consejo más: cuenta las casillas alrededor del rey rival antes de cada jugada final y el ahogado nunca te pillará.